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07 septiembre 2007

CARTA DE UNA DESPECHADA

Esto que van a leer nos lo mandó una cuaima al correo de nuestra sección en 92.9 y está dedicado a todas las DESPECHADA.

Dice así: HERMANA MÍA…tal vez te parezca raro lo que te voy a decir: NO COMBATAS LA DEPRESIÓN. Solo siéntela, déjate arrastrar hasta al fondo, déjate llevar. Tienes que llorar hasta que quedes seca, húndete, respira y expira por la nariz cuando sientas que la desesperación se apodera de ti.
Respira lento inflando tu estómago y contando hasta cinco. Aguanta en cinco y expira en cinco hasta donde te quedes sin aire. La depresión debe asumirse, no debes huir de ella. Cuando lleves un tiempo así, poco a poco, cada vez que dejes de llorar te vas a sentir fresca y renovada.
Húndete día a día cuaima. Y mientras lloras, que sea siempre a solas, con la puerta cerrada, o en el baño, o donde sea, o en tu almohada, pero siempre a solas. Haz tu tarea, trabaja, lo que quieras…y si quieres dormir, duerme.
Y si no quieres comer...come fruta y toma mucha agua...porque las lágrimas te lo van a pedir (por la deshidratación). Aprovecha las películas para llorar…llora, llora, llora. Y créeme (dice esta cuaima que escribió esto) que un día, hasta te va gustar eso de llorar.
Y un día ya no podrás hacerlo, porque las razones las habrás olvidado, y hasta querrás forzarte a llorar. Y se hará un hábito en ti...y más que dolor, se convertirá en placer...y serás incapaz de odiar o de guardar resentimientos.
El tiempo, el llanto, dormir y dormir…y comer frutas y tomar mucha agua te curarán. NO COMBATAS LA DEPRESION ¡¡¡¡DISFRUTALA!!!! Y no olvides EXPIRAR, HASTA EL TOPE.
PERO SOBRE TODO
-concluye esta cuaima en su mail- HAZ QUE EL AMOR, ENCUENTRE SIEMPRE ABIERTAS LAS PUERTAS DE TU CORAZON..

Bueno cuaimas (y hombres también, porque ellos también se despechan) queremos saber lo que piensan sobre el despecho. ¿Cómo lo afrontan? ¿Eres de las que lo combate saliendo a rumbear o de las que se encierra a llorar como sugiere la cuaima que escribió el mail que acabamos de leer?
Hay cuaimas a las que el despecho les da por no comer y se ponen como unos palos. En cambio hay otras que les pasa al revés: la depre las pone a comer como trogloditas y suben de peso.
Muchas y muchos piensan que eso de encerrarse a llorar, la sufridera, el cuento, es puro masoquismo. Simplemente hacen lo imposible por no despecharse y hacerle frente al amargo momento.

Y nosotras pensamos que eso depende de lo que necesites. Hay cuaimas que necesitan llorar y así descargan todo lo mal que se sienten. Y vamos a estar claras, HAY DESPECHOS DE DESPECHOS, unos son más intensos que otros.

Todo depende de lo fuerte que haya sido la relación con tu novio y las razones por las que ya no están juntos .Ahora, lo que si nos parece masoquismo es ese cuento de ponerse a ver las fotos del tipo, que si escuchar la música que a él le gustaba, que si llamar a sus panas para preguntarles por él.

Nada que ver cuaimas, lo muerto muerto está. Ahora, ¿qué piensan ustedes? ¿es mejor llorar hasta secarnos? o debemos reprimir el llanto, hacer de tripas corazón y salir a la calle a disimular y fingir que estamos mejor que nunca aunque por dentro nos sintamos como un coleto.

¿Hay alguna clave o algún truco infalible para recuperarse digna y rápidamente de un despecho?

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