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13 junio 2008

LAS ARRASTRADAS

El término ARRASTRADA es muy fuerte y para muchas cuaimas es sinónimo de poca dignidad, cero amor propio. Sin embargo, hay una tendencia a relacionar el término con amor desenfrenado, pasión desbordada. Quienes llegan a “arrastrarse” lo hacen justificándose en el principio aquel de que si amas, debes demostrarlo y luchar por ese sentimiento hasta el fin. Pero ¿a costa de nuestra dignidad?

      ¿Cuaima, cuántas veces te has arrastrado por un HOMBRE? Te dice para terminar o, peor aún, sabes que NO te quiere porque se ha esforzado en demostrártelo y ahí sigues tú, bien pegada a sabiendas de que ya no siente nada por ti.
      No conforme con eso te inventas mil y una para recuperar lo irrecuperable y hasta has llegado a llorarle para que no te deje porque tú eres la única que lo va a amar de esa forma.
      ¿Creen que exageramos? No señor, ¡nada que ver! más de una vez nos ha tocado presenciar en vivo y directo escenitas de novelas en locales nocturnos donde las cuaimas se insultan entre ellas y pelean por el amor de un HOMBRE.
      ¡Frente a todo el mundo y pasando pena! Muy bien vestidas, muy peinaditas y muy lindas pero cayéndose a piñas y jalándose por los pelos. ¿Cómo se pueden llegar a eso y olvidarse del amor propio?..
      Es como si el BOBO del tipo que está con estas cuaimas ARRASTRADAS se mereciera tanto…y ustedes saben que NO HA NACIDO NI NACERÁ un HOMBRE sobre la faz de la tierra que valga tanto como para que una cuaima se humille así.
      Ejemplo de cuaimas que se arrastran: esas a las que les dicen “lo siento, se terminó” y siguen y siguen y siguen y lloran, persiguen, imploran e intentan recuperar el amor que YA SE MURIÓ.
      ¿Las conocen o se ven en ese espejo cuaimas? échennos los cuentos. Muchas veces cuando hablamos de ARRASTRADAS es como si eso fuese sinónimo de ENAMORADAS y ese es un error porque una cosas es AMAR a alguien y otra muy diferente es poner de lado todo (incluyéndote) sólo por un HOMBRE.
      Amar a un HOMBRE es algo digno si él se lo merece, pero deja de ser bello y espectacular cuando el tipo es un patán y te ha dicho y demostrado de mil maneras diferentes que tú no eres la mujer de su vida y que por ende no te ama.
      En ese momento el sentimiento pasa a convertirse en una vergüenza para ti cuaima porque hace que te comportes como una soberana loca (independientemente de tu belleza, educación o grado de “guerrerismo”).
     ¿Todas nos hemos arrastrado por lo menos una vez en la vida o no han pasado por eso JAMÁS?
      ¿Son de las que dicen “por mi que se arrastre porque yo no lo
hago por nadie”? ¿les ha tocado presenciar a una cuaima arrastrada en plena acción?
      ¡Esperamos sus comentarios!

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