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29 febrero 2008

AMATEO EN LA PRIMERA SALIDA, EN LA SEGUNDA O ¿CUÁNDO?

      Para muchas y muchos NO hay un número de salidas específicas para decidir si se tiene AMATEO o no con esa persona con la que se quiere comenzar algo. Tener “encuentros horizontales” en las primeras salidas puede ser mal visto y mal interpretado por los HOMBRES. Ante ese panorama muchAs prefieren morderse la lengua antes de “ceder” y se entregan al juego macabro de “hacerse las duras un tiempo”.

      Cuando comenzamos a salir con alguien que nos gusta mucho, con quien nos sentimos bien y con quien, definitivamente, tarde o temprano vamos a tener AMATEO, muchas CUAIMAS piensan cuál debe ser el momento correcto para “el encuentro”.
      Siempre se ha dicho que si tenemos AMATEO en la primera salida con alguien, muy probablemente ese alguien no nos tome muy en serio pues las cosas “fáciles” (según ellos) no son tan valoradas. Pareciera que EL ÉXITO DE UNA NACIENTE RELACIÓN ES DIRECTAMENTE PROPORCIONAL A LA CANTIDAD DE TIEMPO QUE ESPEREMOS PARA EL AMATEO.
      Muchos HOMBRES intentan dárselas de MENTE ABIERTA y se inventan aquellos discursotes donde alegan que a ellos no les importa si es en la primera cita o en la décima. Lo importante es “dejarse llevar por el sentimiento”. ¡Seeeeeee claro!
      Y resulta que si la cuaima se “deja llevar por el sentimiento” al hombre comienzan a cruzársele algunas preguntas y frases por la cabeza: “si a la primera lo hizo conmigo, me imagino que con los demás ha sido igual”, “no me gusta, es muy fácil”, “oye pero ni siquiera se dio bomba”, “estaba desesperada, pobrecita”.
      Y como esas, millones de frases más cuaimas. Los especialistas aseguran que más allá del “qué dirá o qué pensará fulano” las CUAIMAS debemos ser muy inteligentes y pensar con la cabeza antes que con el corazón o con otra “cosa”. Lo importante es que antes de que pase algo ya ambos estén claros en lo que quieren.
      Así que si tú lo que quieres es una relación “bien”, un noviecito, entonces, en teoría, deberías esperar un poco antes de “caer”. ¿Cuánto? No lo sabemos. Para unas el estándar es 3 semanas, 2 días, 2 meses. Depende.
      Y aquí surge entonces la duda: si nos gusta alguien y queremos estar con esa persona ¿por qué no entregarnos a pasarla bien y no pensar en convencionalismos sociales? ¿por qué demonios una CUAIMA no piensa mal de un HOMBRE que a la primera de cambios ya quiere AMATEO?
      O peor aún, si tenemos AMATEO en la primera cita, muchos de ellos ya ven a la CUAIMA con otra cara ¡ajaaaa picaronaaa! ¿Es justo? Hombres, ustedes que nos escuchan y nos leen ¿nos pueden explicar la razón de ese pensamiento? CUAIMAS, ¿cuánto tiempo esperan antes de “ceder” al amor”?
      ¡Nos morimos por leer sus comentarios!

22 febrero 2008

¿AMOR A PRIMERA VISTA O MIENTRAS VAYA VINIENDO VAMOS VIENDO?

HAY química cuando conocemos a alguien y nos gusta inmediatamente, sentimos una conexión y hay un “no se qué” que dice que podría funcionar. NO HAY química cuando sucede al revés. Nuestras estadísticas cuaimiles aseguran que en ambas situaciones existe la posibilidad de que más pronto o más tarde se de una relación sentimental estable. La primera es la más común, la segunda es la más arriesgada.

      Muchas cuaimas y HOMBRES aseguran que LA CONDICIÓN para salir con alguien es sentir un “corrientazo” la primera vez, algo que nos haga “click”con esa persona. Sin eso, muchas y muchos decretan que la cosa no funciona y que no vale la pena ni siquiera hacer el intento. Eso es lo que piensa la mayoría.
      Sin embargo, hay otro grupo que defiende la teoría de que para salir con alguien es suficiente la “curiosidad” por descubrir y conocer a ese alguien (independientemente de que nos haya gustado físicamente o no hayamos sentido el famoso corrientazo amoroso).
      Es decir, para este segundo grupo no es taaan importante el tema del “corrientazo” o de la “química”. Aseguran que el sentimiento puede ir creciendo poco a poco, pudiendo ser mucho más sólido y duradero que el de una relación que comenzó con un chizpazo y que con la misma intensidad murió.
      ¿Qué piensan ustedes? Nosotras hemos escuchado versiones de las dos partes y hemos vivido a través de nuestras amig@s la experiencia de salir con alguien que te cae bien, que pareciera ser un buen partido porque reune las características, que es súper atento, agradable físicamente peeeero, que no te mata mucho.
      Sin embargo, decides darle y darTE la oportunidad de salir con esa persona (a pesar de la falta de chispazo inicial) y ¡milagro! al pasar de las citas vas descubriendo que tienen más cosas en común de las que te imaginabas y vas encontrándolo interesante y todo...tanto, que después de un tiempo descubres que te gusta mucho y mejor aún: te enamoras de él.
      Hemos visto y vivido también esas relaciones de los que se conocieron, se vieron y se enamoraron a primera vista, esas parejas que tuvieron una química increíble desde el primer momento, que se adivinaron los pensamientos y que tuvieron que hacer esfuerzos inmensos para no saltarse encima a los 5 minutos de conocerse. Cuiamas y hombres que después de eso vivieron relaciones muy lindas y cuya química los ayudó a seguir y a mantenerse como pareja.
      Lo que queremos saber en este foro de hoy es esto: ¿vale la pena descartar a alguien por el simple hecho de que no nos llame mucho la atención la primera vez? ¿es indispensable, para que la relación funcione que desde el primer contacto visual sintamos el corrientazo del amor? ¿es una perdedera de tiempo probar y ver qué tal es el fulano que nos invitó a salir pero que no nos mata?
      El riesgo de que la relación no funcione es igual para ambos casos pero ¿cuál vale más la pena? Como siempre, esperamos sus opiniones al respecto.

15 febrero 2008

NO SOY, PERO TAMPOCO DEJO DE SER

Son muchas las cuaimas que en alguna oportunidad han estado en la típica situación de “amiga especial” esperando que la ¿relación? termine siendo algo más serio.
¿Qué pasa por la mente de ese hombre cuando está saliendo con una cuaima y no termina de convertirla en su novia? Créannos que nos encantaría descifrar ese misterio por nosotras mismas, peeero la cosa es difícil y por eso queremos escuchar opiniones (sobre todo las que tienen los hombres)

      - “No soy, pero tampoco dejo de ser”… esta frase perfectamente puede ser la respuesta de una amiga cuando le preguntas: - “pero ¿qué? ¿ya eres su novia formal?”
      Durante mucho tiempo los hombres han estado malacostumbrados a que algunas cuaimas se conformen con ser amigas “con derecho” que ni exigen ni reclaman.
      Lógicamente también existen las cuaimas que SOLO desean a un hombre como “amigo especial”, pero en este caso nos estamos refiriendo a aquellas que disimulan “querer solo eso” cuando en realidad se mueren por escuchar que ese hombre le dice al mundo: “te presento a mi novia”
      Es un tema difícil, pero debemos entender que hay muchos H.I (Hombres Indecisos) que NO terminan de dar el paso para empatarse aún y cuando saben que la cuaima se muere por ser “la novia”
      Así que lo mejor es aprender a aplicar lo que nosotras hemos llamado LA PRACTICIDAD CUAIMIL: O ME SIRVES O TE BOTO. Cuaimas no podemos seguir cayendo en la trampa de hombres que al principio son “todo amor y detalles” y luego de entusiasmarte o hasta enamorarte desechan sus atenciones y se aprovechan de tus sentimientos.
      Aquí es cuando olvidamos que el mundo está lleno de hombres y nos entregamos por completo “a ese”, lo comprendemos, lo acompañamos y siempre estamos dispuestas a ayudarlo en lo que sea.
      Taaaan embobadas estamos que escuchamos algo como: “mejor no le pongamos nombre a esto tan especial que tenemos” y ahí vamos: “ah bueno, está bien” Todo por no llevarle la contraria, no discutir y seguir teniéndolo allí con nosotras (aunque NO sea como nuestro novio formal que es lo que tanto deseamos)
      No cuaimas YA BASTA, si quieres ser su novia, simplemente exige tus derechos y dile “O novios o nada”… ¿es nada? Entonces que se vaya por donde vino porque si no te da lo que quieres, entonces no te sirve.
      ¡Ah! para complacerlo, ayudarlo, quererlo, entenderlo ¿si?, pero para responderte como quieres ¿no? Pues mejor sola que acompañada de un egoísta aprovechador de sentimientos cuaimiles.
      Júralo que sí consigues otro que te vuelva a dar lo que tú quieres, enseguida te ilusionas y se te olvida todo… ni te acuerdas de que el anterior “era el hombre de tu vida”, “que sin él no podías vivir”, “que era la primera vez que te sentías tan bien con alguien”, etc.
      Lo que pasa es que muchas cuaimas (tercas por naturaleza) se enfrascan en querer que las cosas funcionen “obligado” y si ese hombre ya no te trata igual, pues olvídate de ese asunto porque ya nunca más lo hará (a menos que se sienta amenazado, vea que está a punto de perderte y se ponga pilas)
      Mientras tanto, aplica tu practicidad cuaimil para NO enrollarte, no someterte y no hacer que él (o el amor que sientes por él) decida en tu vida.
      Cuaimas ¿lo han vivido? ¿han sido las enamoradas entregadas que no pidieron nada a cambio?
      Hombres ¿por qué no terminan de convertir a esas cuaimas con las que llevan tiempo saliendo en novias formales?
      Esperamos sus opiniones y el viernes que viene las comentaremos al aire ¡Gracias a todos!

08 febrero 2008

LO VEO Y AUN SIENTO UNA COSITA

Esta es una sensación que seguramente muchas cuaimas habrán tenido alguna vez y que es mas conocida por un viejo refrán o dicho que reza: “donde hubo fuego… cenizas quedan”
Es que a veces, cuando terminas por las buenas con un novio, con el tiempo sientes nostalgia de lo que pudo haber sido esa relación. Piensas en el montón de planes que tenían y en qué estaría pasando y cómo seria tu vida si aun estuvieran juntos.

      La vida está llena de decisiones que vamos tomando a medida que transcurre. Desde la más simple como “¿qué ropa me pondré hoy?” hasta “Dios mío ¿será que me caso con él?”
      En fin, la cosa es que en muchas ocasiones estamos orgullosas de nuestras decisiones, otras no tanto, a veces nos arrepentimos y nos provoca devolver el tiempo para resolverlo, pero las cosas pasaron ¿y la vida? simplemente continúa y debemos estar claros en que “lo que pasa es lo mejor"
      Pero acaso ¿no podemos darnos el gusto de rememorar el pasado?, ¿no podemos pensar o mejor dicho imaginar lo que pudo haber sido?... Eso NO le hace daño a nadie que realmente este segur@ de sí mism@.
      Además, imagina esta situación: No estás saliendo con alguien, ves a esa ex pareja después de muchos años, se saludan con muchísima emoción, quedan en verse y prácticamente se te presenta la oportunidad de “recordar viejos tiempos” ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a negarte a ese placer? O no lo consideras “un placer” y ¿prefieres dejar las cosas como están?
      De eso queremos que nos hablen ustedes en esta edición. ¿Han tenido esa sensación de “donde hubo fuego… cenizas quedan”? ¿Han encendido de nuevo esa ceniza o han soplado para el viento se las lleve bien lejos?
      Como todo en la vida, este asunto de “recordar viejos tiempos” tiene sus cosas buenas y malas. Nosotras supimos de un caso de una cuaima que tuvo su primer novio en el colegio, luego entraron a la universidad y ella lo dejó porque se enamoró de otro y le dijo toda la verdad al que era su novio.
      Años después ella vio a ese primer novio, se arrepintió, se dio cuenta de que él era todo lo que ella había querido tener en una pareja, se dejó llevar por la nostalgia y recordó “viejos tiempos” (malo no fue).
      Lamentablemente él solo quería vivir “ese breve instante” y la mando a volar “hasta el infinito y más allá” (Como diría Buzz Lightyear de la película Toy Story jejejeje)
      Ahora esa cuaima tiene su pareja, viven juntos y todo, pero ella sigue pensando en el ex novio. Como quien dice por ahí “le salio el tiro por la culata”… Entonces ¿Qué hacer cuando sentimos que “donde hubo fuego… cenizas quedan”?

01 febrero 2008

¡CELULAR, BENDITO SEAS!

¿Cuántas veces no hemos dado gracias por tener a la mano un celular? Muchos lo ven como un simple aparato que sirve para estar comunicado y ya. Otros “viven” a través del celular (literalmente) y para muchas cuaimas pasó de ser un simple aparato a ser un accesorio digno de ser combinado hasta con la ropa, por ejemplo. Peeero mas allá de todo esto, el celular es un arma que nosotras las cuaimas sabemos aprovechar muy, pero muy bien.

      Cuentan las cuaimas mayores que la vida femenina cambió totalmente después de que inventaron el celular. Lo que a su vez trajo como consecuencia que la vida de los hombres también cambiara PARA SIEMPRE.
      Antes, por ejemplo, un hombre podía embarcar a una cuaima y decir cualquier cosa como excusa porque a ella no le quedaba otra que creerle, pero desde que existen los celulares NO hay, NO existe una buena excusa que puedan inventar para justificar que no llamaron.
      OK sí, pueden decir que se les acabó la batería, pero si ellos están con una cuaima precavida seguro ya recibieron como regalo pilas extras, cargadores para la casa, el carro y hasta una tarjeta para llamar desde cualquier teléfono.
      Otra excusa es “no tenía saldo”… ¡perfecto! pero igual puedes recibir llamadas y el celular estaba apagado así que “¿dónde estabas?”… Nooo y las cuaimas mayores cuentan que en los primeros años del celular, los hombres decían “es que estaba en un sitio sin cobertura” y tenías que aceptarlo porque en efecto pasaba eso, que había áreas de Venezuela donde no tenían señal.
      Pero ¿ahora? ¿Con todas esas grandes redes que te dan señal hasta en el exterior?... Con el celular los hombres ya no pueden esconderse de las cuaimas y eso es algo que tienen que asumir.
      Nosotras tenemos una amiga que GRACIAS A UN CELULAR descubrió lo “simpático en demasía” que era su novio con otras cuaimas.
      Un día una de las cuaimas del grupo le dijo que había visto su novio con otra. Ella se negaba a creerlo y esta cuaima “detective” le insistió en que su novio no era ninguna “joyita”
Viendo que nuestra amiga se negaba a creer, la otra cuaima le propuso: “¿Por qué no llamo a tu novio y me hago pasar por una chama que está pendiente con él y que quiere conocerlo mejor?”
      Nuestra amiga aceptó, la chama llamó, logró hacerlo caer y hasta cuadró un encuentro con él.
      A ese encuentro asistimos todas (desde lejos lógicamente) y lo que hicimos fue que “la supuesta amiga del pasado” llevó un celular encendido en el bolsillo delantero de su braga para que nosotras pudiéramos escuchar todo.
      Le preguntó si tenia novia y él respondió que NO. Le preguntó si estaba pendiente de salir con ella para algo chévere y él respondió que SI. Le preguntó una segunda vez si de verdad estaba solo y él le aseguró molesto que no tenía por qué mentirle.
      Fue en ese momento cuando todas las demás cuaimas (las del escuadrón encubierto) aparecimos, le dijimos que habíamos escuchado todo por el celular y casi muere del susto cuando supo que su novia lo había descubierto. Lógicamente terminaron.  
      A ver ustedes, ¿han tenido la oportunidad de utilizar el celular para descubrir cosas malas de tu novio (a)? ¿Lo han revisado por si acaso? O ¿Les ha pasado lo contrario que, buscando algo “raro”, lo que han encontrado es que tiene todos tus mensajes guardados?
      Cuéntennos sus historias de celulares y así podremos comentarlas al resto de los oyentes el próximo viernes ¡Estamos en contacto!... Y una vez mas, gracias por todos sus mensajes.